viernes, 10 de septiembre de 2010

Sobre los estiramientos múltiples con niñ@s con problemas físicos.


(Publicado en la Revista Amadiba, Mallorca)

Françoise Mézières, la revolucionaria.
Hace 54 años, una fisioterapeuta, profesora en una la escuela de fisioterapia  de Paris desarrolló, a partir de sus observaciones, un método  que tomó su nombre: el método Mézières.
Su método, que nunca ha podido ser refutado, debido a que es demostrable sobre cualquier persona, ha ido extendiéndose y desarrollándose lentamente y penosamente debido a la dificultad de su aplicación y sobretodo a que sus bases teóricas se oponen a la visión habitual tanto en medicina, como en rehabilitación y en gimnasia, incluso en los métodos alternativos.

Nuestra musculatura funciona como las cuerdas de un títere
Una de las oposiciones a la visión habitual sobre el funcionamiento de la musculatura, es la afirmación de que ésta funciona en cadena. Es decir no se puede tratar separadamente, por ejemplo, un problema en un pie sin tener en cuenta lo que provocamos en el resto del cuerpo.
Si recordamos estos títeres de cartón que se mueven mediante una cuerda en la parte posterior, podemos tener una idea aproximada de este funcionamiento.
Al hacer un nudo en cualquier punto de la cuerda, provocaremos un acortamiento en algún punto del cuerpo del títere: brazo, pierna cuello...Si intentamos enderezarlo sin deshacer  el nudo, este acortamiento pasará a cualquier otro punto: se encogerá otro brazo, o una pierna, o bien la cabeza.
Igualmente en el cuerpo humano, cuando queremos estirar para relajar, por ejemplo, una nuca tensa y encogida, provocaremos  un acortamiento en otra parte del cuerpo, quizás en la zona lumbar, en los brazos o, incluso en las piernas. Nuestro cuerpo, claro está, es más complicado que el de un títere. Sin embargo, el funcionamiento básico es el mismo.
Así es como desde esta óptica, la rehabilitación localizada en una sola parte del cuerpo, provocará como compensación, un problema en otra zona corporal. Por ejemplo: la aparición de una lumbalgia (dolor lumbar) como consecuencia de haber llevado un collarín en las cervicales (cuello).

La cadena posterior.
El equivalente a la cuerda del títere, en nuestro cuerpo, es lo que Françoise Mézières llamó LA CADENA POSTERIOR y va esencialmente de los pies hasta el cráneo, incluyendo los brazos. En esta cadena, los músculos van cabalgándose unos sobre otros como las tejas en un tejado, y esto sucede igualmente en las diferentes capas de músculos, de la más superficial a la más profunda, de manera que al solicitar la contracción o el estiramiento de uno de ellos, éste tira sobre las inserciones del siguiente y sucesivamente.
Esta cadena, que tiene prolongaciones que forman las cadenas interna y lateral, está, en todas las personas en mayor o menor grado, invariablemente y crónicamente acortada e hypertónica porque estos músculos son solicitados continuamente en contracción y nunca estirados en nuestros movimientos habituales y cotidianos. Así el conjunto que forman va acortándose paulatinamente a lo largo de la vida provocando rotaciones y latero-flexiones que presionan y desplazan las articulaciones y van incidiendo en la forma del cuerpo.
Este acortamiento que habitualmente es paulatino, se acelera como respuesta a traumas físicos y en todo proceso degenerativo.
Las respuestas del cuerpo a estos acortamientos (el nudo del títere) es muy variada y depende de muchos factores, no todos conocidos: de la época de la vida en que se haya producido el factor traumático, de elementos físicos, psíquicos,...etc.
Así es como teniendo tod@s los mismos músculos tenemos formas tan diferentes.

El método Diafreo.
La Diafreo es un método de trabajo que está basado en los principios en fisiología muscular establecidos por Françoise Mézières. Utilizando la precisión de esta metodología  buscamos, partiendo de un trabajo corporal, la armonización integral de la persona, teniendo en cuenta la circulación energética, la capacidad de la persona para soltar las tensiones, y la importancia de la vida emocional en el proceso de acortamiento  muscular.
La experiencia nos ha demostrado que los acortamientos y contracciones crónicas de estas cadenas musculares se aceleran también debido a los traumas psíquicos. La musculatura va  adaptándose a las experiencias vitales de cada uno, (miedo, represiones, inhibiciones) modelando la forma del cuerpo.
La evolución del acortamiento de estas cadenas está en relación directa con el proceso defensivo; tanto si necesitamos defendernos de situaciones e informaciones que resultan traumáticas y difícilmente asumibles por nuestro psiquismo, como si, debido a accidentes o caídas, nos defendemos del dolor mediante movimientos, posturas y contracciones crónicas llamadas antiálgicas.
En una situación como en otra, estas tensiones que se organizan para bloquear las informaciones dolorosas, invariablemente, lo hacen siguiendo el trayecto de las cadenas musculares descritas por Mézières.
Por ello en Diafreo trabajamos también la liberación de los movimientos de expresión emocional del cuerpo como: gritar, patalear, pegar

Para devolver la forma simétrica al cuerpo, utilizamos diferentes posturas, adaptadas a cada persona, que ponen en estiramiento estas cadenas musculares, observando minuciosamente las diferentes compensaciones que van apareciendo en cualquier otro punto de la cadena, en un intento de esta musculatura de conservar su longitud inicial y que se producen tanto en lateroflexiones (inclinación lateral), en rotación, como en  hiperlordosis (hundimiento exagerado de las curvas de la columna), a lo largo de todo el cuerpo, incluido los dedos. No hay liberación efectiva de estas contracciones crónicas si se permite en algún punto de estas cadenas, aunque esté lejos del la zona que se pretende estirar, cualquier compensación.

Se realiza así un trabajo muscular isométrico, es decir: el músculo trabaja  estirado en su máxima longitud siendo así traccionado el tejido conjuntivo (parte blanca del músculo), mientras la miofibrilla (parte roja del músculo) es  estimulada. Así la  musculatura aumenta en fuerza y elasticidad y no en dureza y acortamiento como sucede cuando se solicita su trabajo en  acortamiento. Por ejemplo al levantar pesas.
Al soltar el exceso de tensión de los músculos de la cadena posterior, sus antagonistas, siempre faltos de tono, tendrán de nuevo la posibilidad de tonificarse.

Estiramientos múltiples.
En mi experiencia profesional trabajando 22 años con esta metodología he trabajado con muchos niñ@s con buenos resultados, sin embargo siempre con la dificultad que implica un trabajo que precisa de la cooperación continua del/de la cliente para evitar continuamente las compensaciones que van apareciendo a medida que las cadenas musculares son estiradas. Cuando los músculos más tensos se estiran y ceden, aunque la sensación es muchas veces de alivio, no es sin dolor.
Siendo causa todo ello de un proceso más lento en el trabajo con l@s más pequeñ@s.
A raíz de la experiencia con el estiramiento de perros (con hernias discales, luxaciones de rodillas, artrosis etc...), que, claro está, debíamos realizar entre varias personas tirando de todos los extremos de la cadena: cabeza, patas delanteras y traseras y rabo, y, debido a los resultados espectaculares que se obtuvieron  con estiramientos de menos de un minuto, el día en que me trajeron una niña de cinco meses con escoliosis, decidí iniciar con ella este mismo trabajo global.
¿Cómo iba sino a poner yo sola un bebé en posturas de estiramiento?, ¿cómo iba a decirle que mantuviera quietas las piernecitas o los brazos en la posición en que yo le colocara? Sin embargo, no por esta imposibilidad iba a dejarle con una escoliosis hasta que tuviera mayor edad, ni condenarle al sufrimiento de los aparatos y los corsés. El acortamiento de su musculatura resultaba evidente para mí, y era indudable también, que ningún tratamiento que no fuera a flexibilizar esta musculatura le libraría de la escoliosis o de las secuelas que provoca un tratamiento local.
Así empecé con la ayuda de las madres (y algún padre) primero, y con la ayuda creciente de otras diafreo-terapeutas después, lo que llamamos grupos de ESTIRAMIENTOS MÚLTIPLES.
Estos estiramientos se hacen con cinco personas, a veces seis, para así poner en tensión las cadenas musculares sin dejar que se produzca ninguna compensación, ningún acortamiento en otro lugar.
La escoliosis de nuestra bebé desapareció en cinco sesiones de un minuto, aunque continuamos un tiempo los estiramientos hasta que notamos que su desequilibrio muscular básico había desaparecido.(El caso está documentado con radiografías.)
La voz fue pasando, y fueron apareciendo más niñ@s, la mayoría, al principio, hij@s de personas que habían conocido los resultados de la Diafreo en si mism@s.
Siempre con buenos resultados aunque lógicamente, el tiempo necesario dependía de muchas causas: si había alguna enfermedad crónica, la cooperación, los problemas emocionales, la edad  etc...
El trabajo fue extendiéndose a los niñ@s con minusvalías físicas y psíquicas congénitas o con procesos degenerativos, procesos que evolucionan siempre con asimetrías corporales debidas a grandes acortamientos musculares.
En est@s  niñ@s quedan aún más patentes, si cabe, las teorías de Mézières. Las grandes alteraciones en la forma de su cuerpo siguen siempre las cadenas musculares que ella describió y, al primer intento de alinear su cuerpo, aparecen de forma indiscutible y clara, los acortamientos o compensaciones en otros puntos de esta cadena.

La forma del cuerpo condiciona su función.
Estas  alteraciones de la forma del cuerpo tienen incidencia en todo el funcionamiento orgánico de est@s niñ@s. Así pues una gran escoliosis al nivel torácico condicionará gravemente la función respiratoria. También las tensiones y acortamientos musculares en cualquier punto del cuerpo presionan sobre los vasos sanguíneos, el sistema nervioso y linfático. Los desplazamientos vertebrales que provocan condicionan la circulación del líquido céfalo-raquídeo.
La respiración es un elemento básico en el trabajo en Diafreo, proponiendo constantemente a la persona un tipo determinado de respiración para evitar el bloqueo respiratorio. Con niños con minusvalías psíquicas esto era imposible, pero para nuestra agradable sorpresa, a medida que se iban soltando las tensiones que impedían el movimiento del tórax y de una manera automática iba apareciendo el movimiento respiratorio perdido, que, en algunos casos era prácticamente invisible a simple vista, al iniciar el tratamiento.

Nuestra experiencia
Así pues después de cuatro años de estiramientos múltiples con niños con problemas como escoliosis, piernas en equis, pies valgos, etc...podemos decir que hemos tenido resultados definitivos en muchos de ellos, mejorías en todos y en los dos años en que hemos hecho extensivos  estos estiramientos a niñ@s con minusvalías importantes el balance es altamente positivo.
En un inicio de los estiramientos aparecen con frecuencia reacciones neurovegetativas y de desintoxicación como pueden ser la fiebre, resfriados, diarreas, sueño, cansancio e incluso cambios en el carácter.
Los principales logros son:
Gran mejoría en el alineamiento de la columna, en las escoliosis y en la recuperación del eje simétrico del cuerpo, con la consiguiente mejoría en la estática y en el movimiento.
Recuperación de funciones orgánicas como regulación intestinal, respiración.
Disminución de los estados de ansiedad, con mejoría en el sueño.
Malen Cirerol

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