domingo, 21 de mayo de 2017

De placer, orgasmos e inhibiciones




El placer es expansión, mejor dicho, expansión después de la contracción. 
Tu capacidad de entrega al placer tiene que ver con la predisposición a SOLTAR, aflojar, dejar pasar y circular. 
Parece tan fácil, abrirse, confiar, aflojar y... qué lejos nos queda a menudo!

 El movimiento de todo lo vivo es el ir y venir entre expansión y contracción, entre angustia y placer, las dos son igual de importantes, la respiración es así, las mareas, y una cosa muy importante, nuestro sistema neurovegetativo que va del simpático (el del estrés-contracción, el que nos prepara para la lucha o la huída, y el parasimpático, que nos ayuda a recargarnos y descansar), la expresión de las emociones también nos relaja tras contraernos y hasta la división de las células tiene el mismo movimiento!
Asi es también el movimiento del orgasmo. Tras una carga y contracción llevada al límite, sobreviene una descarga y una relajación. Es la expresión del movimiento de la vida. Pulsante, fluyendo entre la angustia y el placer. Dice Wilhem Reich que la sexualidad es expansión, de dentro hacia fuera y la angustia es contracción, de fuera hacia dentro. Han de existir las dos, en constante movimiento.

Pero, ¿qué pasa cuando la contracción no da paso a la relajación? ¿cuándo somos incapaces de disfrutar e inconscientemente nos boicoteamos el placer? si os ocurre esto, os cuesta soltar y  entregaros enteramente al placer, es porque hay un mecanismo de inhibición que ha quedado fijado. Es porque hay creencias, tabúes, patrones inconscientes de defensa que le dicen al cuerpo "no sueltes! no aflojes! no confíes! peligro!!" Todos estos mecanismos están fijados por una contracción crónica de la musculatura, porque en algún momento el placer estuvo amenazado por el castigo o no pudo ser gratificado, entonces aparece la contención. Y si es sostenida en el tiempo, se fija instaurando un circuito cerrado de estrés. 

Contenemos el placer y contenemos la expresión de las emociones desde bien pequeñas, obedeciendo para sobrevivir. Contrayendo nuestros músculos lisos y estriados, cerrando la pelvis, inmovilizando. Después, sentimos orgasmos muy genitales, de descarga de tensión que no se expande por todo el cuerpo, que no tienen su centro en el útero, desconectados a veces de los sentimientos sexuales y de amor. No tenemos idea de la capacidad que podríamos tener para abrirnos más y más al placer. Cuando la expresión sexual es gozosa los orgasmos pueden ser más intensos, viviéndose con todo el cuerpo y los sentidos, sintiéndonos integradas y no divididas. Cuerpo, mente, sentidos, energía, emociones... todo a una.

Pero resulta que nos hemos socializado en un patriarcado que suprime el deseo de las mujeres, (y pervierte la sexualidad sana de hombres y mujeres) alejándonos de nuestros cuerpos. La educación se basa es la represión, más o menos sutil, de nuestra sexualidad desde todos los ámbitos. En la familia, con los modelos de nuestros padres y su afectividad, con posibles abusos, control excesivo de esfínteres tempranamente, prohibición de tocarse, de expresar emociones, de mover el cuerpo libremente, en la escuela, horas y horas sentadas en sillas, y así una larga lista de como todo el entramado social y cultural se funde con la represión interiorizada. Según Casilda y siguiendo a Reich, la represión de la sexualidad tiene un fin, el sometimiento en una cultura que utiliza la vitalidad de otros para que unos pocos acumulen poder, para eso se necesitan personas sumisas, sin deseo. Y es que las personas en una posición de deseo y profundo amor propio, no se dejarían someter.

Es esta represión más interna la que tratamos de resolver en Diafreo, traducida por el cuerpo enacortamientos crónicos de la musculatura, que provocan que en nuestras pelvis y en todo nuestro cuerpo haya menos vida. 
Nos damos cuenta cómo los músculos pélvicos suelen estar más contraídos en mujeres con dificultades sexuales, o enfermedades relacionadas con el aparato genital. Nos cuesta tener la conciencia situada en la pelvis (a diferencia de los orientales, para los que el "hara" es el centro), y mantenemos un sistema de estrés crónico defendiendonos del posible "peligro" de abrirnos al placer. Así vamos viviendo la vida al mínimo, y creyendo que es normal que tengamos miomas, dolores de reglas, quistes y demás, y creyendo que la sexualidad es lo que nos han vendido sin saber que todo el potencial está dentro nuestra, que el santo grial es nuestro útero y su capacidad creativa y placentera. Y yo me pregunto, que el centro dónde la vida se crea esté tan enfermo en tantas mujeres ¿no es un síntoma de algo? ¿lo hemos nomalizado?

Con el trabajo integrado de Diafreo puedes ir aprendiendo a soltar la musculatura profunda, lo que provocará en muchos casos que la memoria de la inhibición aparezca y serás acompañada a cambiar el circuito de estrés que quedó fijado, mediante la expresión de lo que fue contenido, para después poder habitar ese espacio nuevo con tu propia esencia, sintiendo más consciencia y presencia de la zona, más libertad de movimiento y sobre todo, pudiendo permitir la expansión, desde la confianza poco a poco adquirida con el trabajo, de que no habrá peligro. La Diafreo te ayuda a estirar la musculatura profunda de una manera muy precisa y eso da permiso al cuerpo a volver a su forma armónica a la vez que influye en la posición de la pelvis, de las piernas y del tronco,  ayudándote a cambiar tu percepción del mundo y el mensaje que envías corporalmente. 
Es un trabajo completo en todos los niveles, porque la sexualidad es la expresión de la Vida y del Ser y porque te ayuda a ser libre desde el interior.

La Diafreo trabaja por igual en mujeres y hombres, en individual o grupo, y para diferentes demandas físicas o psíquicas. Yo ofrezco, además de ese trabajo, uno enfocado a las mujeres y la conexión con sus úteros y su propio placer. 


Si te INTERESA profundizar en el trabajo corporal para conectar con tu útero, relajar sus tensiones y activar su energía profunda, ven al retiro de Verano. Será en Oñate, Guipuzkoa este verano, un retiro de Mujeres para conectar Útero y Corazón desde el cuerpo, las emociones y la sexualidad. Diafreo y Empoderamiento




Estoy a vuestra disposición para dudas y aclaraciones!
carolizquierdo3@gmail.com

viernes, 19 de mayo de 2017

Sexualidad Sentida. Despliega tu potencial





Mónica Felipe-Larralde y yo misma nos vamos a aventurar por el cuerpo y las sensaciones, las ideas y emociones. Hemos diseñado un curso práctico de fin de semana para relajar las estructuras corporales, aprender a sentir de nuevo el cuerpo y disfrutar de su potencialidad. Os presento el curso teórico-práctico "La Sexualidad sentida"
Es fácil intuir que la sexualidad es mucho más de lo que nos dicen. Nos afecta en todos los aspectos de nuestras vidas. Dice Casilda Rodrigañez que el verdadero orgasmo femenino es el que se produce en el cuello del útero. Para que éste se de, el útero debe de estar relajado y sus fibras deben de permitir que éste se mueva con naturalidad.
El curso "Sexualidad Sentida" es un recorrido teórico-práctico por el imaginario y el cuerpo de las mujeres en relación a su sexualidad. Abarca los mensajes de los medios de comunicación, los valores sociales dominantes y, sobre todo, el autoconocimiento y la vivencia íntima del propio cuerpo.
Cuestionaremos todo el bagaje cultural recibido para sacar nuestras propias impresiones. Mientras realizamos un recorrido práctico de descubrimiento del propio cuerpo para encontrarnos con las sensaciones corporales dormidas y descubrir el enorme potencial vital que implica el encuentro con el propio cuerpo y la sexualidad que de él emana.
Objetivos:
    Descubrir el caudal de sensaciones físicas que emanan del cuerpo.
    Aumentar el deseo y el placer sexual.
    Mantener una actitud abierta y tolerante con la propia sexualidad.
    Encender la llama del útero.
    Acceder a los orgasmos uterinos.
    Aprender a convertir la energía sexual en creativa.
    Acceder a la vivencia del propio cuerpo, pasando de ser un cuerpo objeto a un cuerpo experiencia.
    Mejorar la asertividad y empoderamiento.
    Tomar las riendas de tu sexualidad.
¿Quieres venir?
Entra en el blog de Mónica e infórmate de precios y cómo apuntarte.
Hasta el 22 de junio ven con descuento!
https://estudiosobreelutero.blogspot.com.es/2017/05/la-sexualidad-sentida-curso-presencial.html?m=1

miércoles, 15 de marzo de 2017

RETIRO DIAFREO Y EMPODERAMIENTO PARA MUJERES

Mujer, conecta con tu fuerza femenina y dale su lugar en tu cuerpo.

¿ganas de coger las riendas de tu vida, inseguridades, poca conciencia de tu cuerpo de mujer, dolores físicos, reglas dolorosas, desequilibrios hormonales, incomodidades posturales, expresión emocional bloqueada, patrones de comportamiento que te gustaría cambiar, bloqueos en la respiración…?







Este es un retiro para encontrarte a ti misma y  ser auténtica, sanar tus emociones y tu sexualidad, sentir la relación entre tu corazón y tu útero en todos los planos.  
Aquí podrás encontrar recursos para entenderte, conocerte y liberarte y herramientas que te ayuden en tu vida cotidiana. Buscaremos maneras de deshacer los bloqueos para que puedas abrirte a tu voz interior y así recuperar la unidad y totalidad. Retornando así a  una escucha interna de tus ritmos que son los ritmos de la propia Naturaleza.
Y sobre todo, conectar con la capacidad de disfrutar de la Vida.


Haremos un viaje desde la Diafreo, a través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes, liberación de la respiración, trabajos de conciencia corporal precisa y profunda, y expresión de las emociones, buscaremos deshacer los bloqueos que llevamos escritos en el cuerpo por el hecho de ser mujeres, pudiendo así recuperar la conciencia de nuestro corazón, de nuestro útero y la comunicación entre ellos para dejar de estar divididas.


Para acompañar este camino, he elegido el Caserío Elortondo en Gipuzkoa, un lugar cálido y protegido, en la Naturaleza, con buena comida ecológica y buena energía. Para ver más de Elortondo pincha aquí


Facilita
Carolina Izquierdo Amaruch, diafreoterapeuta y antropóloga, formada en Mujer Cíclica con amplia experiencia en acompañamiento a mujeres en sus ciclos vitales.


Del 27 al 30 de Julio en Caserío Elortondo en Oñate, Gipuzkoa.
230€ taller + 145€ alojamiento
200 € si te inscribes antes del 31 de Mayo
Para inscribirse hace falta ingresar un depósito de 50€ antes del 30 de Junio al nº de cuenta que te facilitaré cuando me contactes.
Si no puedes venir x motivos económicos llámame y buscamos una alternativa. 


El grupo será reducido para garantizar la profundización y el cuidado . Si tienes alguna patología importante o problemas lumbares consultanos para comentar tu caso juntas.


Para más información e inscripciones no dudes en contactar

Carol 691185347 carolizquierdo3@gmail.com

lunes, 8 de febrero de 2016

El estrés mata. Tres métodos simples para inhibirlo.

                                                             



Los zoólogos parecen tenerlo claro. En el mundo animal, en los mamíferos superiores, cuando un animal pierde su lugar en el sistema jerárquico de la manada, cuando es rechazado, entra en situación de estrés, enferma y muere. No tener un lugar, no poder desarrollar una identidad definida le hace entrar en un estrés interno que le enferma.
Sin embargo, este proceso que para los zoólogos aparece tan claro, cuando se trata de humanos suele comprenderse solamente en el plano teórico. Solemos olvidar que somos animales mamíferos
El estrés enferma, el estrés mata. Mata a fuego lento. Las hormonas y neurotransmisores que se segregan en una situación de estrés, tensan los músculos, dificultando todo tipo de circulación, estimulan el cortex cerebral y el corazón, actúan sobre la función hormonal y condicionan la recarga de nutrientes. Cuando se vuelve crónico, queda poco espacio para la recarga y el sistema de defensa, con el tiempo, se agota. Es un estado que no puede ser mantenido indefinidamente.
Sin embargo l@s human@s, mantenemos ¡tantas y tantas veces! situaciones de estrés durante ¡tanto, y tanto tiempo!… y nos sorprendemos cuando nuestro organismo empieza claramente a dar señales de alarma.
Entonces nos fijamos en el síntoma y estudiamos nuestro cuerpo a trocitos; para así ir mitigando cada uno de sus efectos.
Sin embargo la solución está en abrir los circuitos cerrados, buscar las causas y encontrar la forma de resolverlas o evitarlas.
Pero el proceso puede, a veces, ser difícil y lleva tiempo; sobretodo cuando este estrés es emocional y las causas que lo provocan son difíciles de detectar por una misma; o bien si proviene de mecanismos y condicionamientos aprendidos muy atrás, en la infancia y que, al no ser resueltos, continúan actuando.
Mientras tanto, mientras buscamos sus orígenes, es posible disminuir sus efectos destructivos utilizando simples métodos para cortar la subida del estrés.
Y, aunque nada sustituye la resolución de los problemas, parar la espiral de estrés permite tener la cabeza más lúcida y los sentidos menos embotados, permitiéndonos, así, ver y sentir con más claridad.
Y cuando la subida del estrés provoca síntomas tan omnubilantes como la opresión, las crisis de pánico, las taquicardias etc… puede, en estos momentos, resultar muy importante tener una herramienta de ayuda que sea eficaz y no dependa más que de una misma.
Tres métodos.-
Tres son los métodos de autoayuda que voy a proponer aquí. Pueden utilizarse juntos o por separado, dependiendo de las circunstancias y la facilidad de cada una.
1ª.- La salivación.
De las dos funciones, en balanza, del sistema neurovegetativo, es la simpaticotonía la que predomina durante el estrés. Es la función que prepara nuestro organismo para la defensa o la huída.
La salivación es una función del parasimpático, la otra polaridad de la balanza. Por lo tanto si logramos activar esta función el resultado no es solamente local sino que induce a la balanza neurovegetativa a inclinarse hacia este segundo polo. Éste es el polo de la digestión, de la asimilación de nutrientes, del funcionamiento hormonal. Del relajamiento mental.
La salivación, además, también ayuda a bajar el nivel de acidez del cuerpo que el estrés produce.
Nuestras glándulas salivares están situadas en el fondo de las mejillas aproximadamente debajo de los oídos unas, y debajo del mentón la otra.
Pasos a seguir para activarlas:
1º: visualizar, sentir o imaginar la presencia de estas glándulas.
2º: Intentar relajar esas zonas como si quisieras dejar espacio para que puedan funcionar sin presión y segregar saliva. Las puedes visualizar como si fueran esponjas que van dilatándose y ablandándose. Como si abrieras el paso de una fuente. Relajar la lengua, dejándola ocupar mucho espacio en la boca, te ayudará.
3º: intentar sentir o imaginar saliva fluida en la boca:
Sentirla tapizando el interior de las mejillas.
Envolviendo las encías.
Envolviendo la lengua.
Si has logrado llenar tu boca de saliva fluida, en este momento habrás conseguido invertir la función del sistema neurovegetativo.
El estrés provoca otro tipo de saliva, seca y pegajosa. Por eso, la salivación no debe forzarse. Se consigue mediante el soltar, la apertura, el dejar fluir; lo que requiere una actitud diferente que el obligar, el hacer. Si el intento se convierte en un apremio, provocaremos más bien una saliva simpática.
Nuestra boca debería estar húmeda la mayor parte del día. Aunque no sea la panacea, ayuda a mantenernos en un estado de calma y de claridad y a conservar nuestro organismo en mejor estado de funcionamiento.
Y podemos así, guardar los sistemas de alarma para cuando sean realmente necesarios.
Para much@s, esto implica cambiar una dinámica; porque, sin darse cuenta, muchas personas utilizan el estrés para estimular su cortex cerebral (es una de las funciones del estrés) y poder pensar, así, con más rapidez.
Cuando la hayas practicado durante un corto período, verás como la salivación se estimula cada vez de forma más rápida. Finalmente bastará que pienses en ella. Será entonces cuando resultará fácil utilizar este sistema en los momentos difíciles.
2º.- Canalización energética al Hara.
El Hara es un centro energético situado en el centro de la pelvis, más o menos tres dedos debajo del ombligo.
En muchos métodos de meditación es considerado como centro de estabilidad, serenidad y calma.
Desde un punto de vista energético y según las teorías reichianas es el centro, donde a los tres años aproximadamente, debería anclarse la energía, siguiendo el ritmo de la maduración del sistema nervioso. Esto suele ser así, si, hasta entonces, el desarrollo armonioso no ha sido demasiado perturbado por carencias o traumas.
Desde un punto de vista físico, también es un lugar de equilibrio puesto que aquí se sitúa el centro de gravedad de nuestro cuerpo.
Y, al nivel fisiológico, encontramos en el punto del Hara el centro de la vida: el útero en las mujeres y la próstata en los hombres.
Sin embargo, la tendencia al reflujo de la energía hacia la cabeza, ausentándonos, de alguna forma, de nuestra pelvis, es un mecanismo de defensa muy común. Es una experiencia que casi tod@s hemos vivido, con más o menos frecuencia, más o menos conciencia, en situaciones de estrés, de esfuerzo, o de intensa emoción contenida. Una forma de desconectar de la intensidad de los mensajes que los sentidos nos mandan. Para much@s, es conocida esta sensación de presión o calor en la cabeza o en el cuello, e incluso la pérdida de la conciencia de la presencia del resto del cuerpo.
Y, esta tendencia que es visible en una lectura corporal, para algun@s se ha convertido en algo estructural, en un hábito defensivo tan habitual que ya no se reconoce. Por esto, al disminuir la presión del interior del cráneo, puede producirse, a veces, una sensación de mareo debida a la descompresión.
Una forma de bajar esta tensión, de redistribuir esta presión, que se intensifica en las situaciones de estrés, será aprender un sistema que nos ayude a buscar, de nuevo, la bajada del movimiento energético hacia la pelvis.
Lo que llamo la respiración en el Hara es uno de ellos.
Aunque se puede utilizar estando en cualquier posición, en cualquier situación, para el aprendizaje, será mejor buscar una posición en la que puedas estar relajad@: sentad@ o acostad@.
1º paso: llevar la conciencia hacia la percepción de la presencia de la pelvis (nalgas, vientre, caderas, genitales, ano, órganos). Será más fácil percibirla en el momento de la espiración, porque es el momento de mayor sensibilidad.
2º paso: visualizar, imaginar, en el interior de la pelvis, y de izquierda a derecha, de una cadera a la otra, algo parecido a un muelle o un acordeón.
3º paso: respirar imaginando, al revés de lo que espontáneamente surgiría, que este muelle o acordeón se abre y se expande hacia los lados en la espiración (salida del aire), y se recoge de nuevo hacia el centro en la inspiración (entrada del aire). Cuanto más prolongados y menos forzados, sean los movimientos inspiratorio y espiratorio, más eficaz será.
Este movimiento reproduce el movimiento de expansión–contracción de la energía. No es tanto un movimiento muscular, sino más bien un movimiento energético, poco visible desde afuera.
Si el estrés es tan intenso, que no permite ninguna concentración, sirve también simplemente imaginarlo, y, aún, inducirlo, si ya se ha practicado, reproduciéndolo con las manos sobre el vientre.
3.- Apertura del punto vago.-
Este punto, que he llamado el Punto Vago, está situado en su localización más externa en lo que se llama la fosa supra- esternal y que es el hueco que podemos tocar cuando termina el hueso del esternón, en la parte anterior del tórax, antes de empezar el cuello.
Este punto, que por su situación está en relación con músculos, vasos y nervios muy importantes, tiene la particularidad que al abrirse y soltarse tiene repercusiones en casi todo el organismo. El que esta zona esté más o menos hundida, con más o menos tensión interna, interesa a casi todas las funciones del cuerpo.
Uno de los efectos logrados, al soltar el exceso de tensión en esta zona, es la relajación de un músculo profundo llamado Constrictor Faríngeo, y la liberación de la presión sobre los troncos de dos nervios muy importantes a la hora de disminuir los efectos del estrés: el largísimo nervio neurovegetativo, el Vago, que inerva las vísceras y el Nervio Frénico que inerva el diafragma.
Lograr soltar la tensión en esta zona puede producir unos efectos muy importantes como, entre otros, liberar la respiración y a la vez cambiar la polaridad del neurovegetativo sobre las vísceras. Oponiendo la función vagotónica (de recarga y relajación) a la simpaticotónica (de defensa y acción).
Y, hay una forma relativamente simple de conseguirlo.
1º paso: buscar el hueco supraesternal. Colocar en él la yema de un dedo.
2º paso: en la espiración, empujar suavemente la yema del dedo con los músculos del interior de la fosa supraesternal.
Este pequeño movimiento debe ser muy local y hacerse con la menos fuerza posible; más bien con la concentración y la conciencia. Debemos sentir que se activa un pequeño músculo que está bajo el dedo. Sin que participen en este movimiento los músculos de la cara, de la nuca o de los hombros. Se trata de una apertura, no de un esfuerzo. Aunque, en caso de estrés acentuado se hace, de inicio, de la forma que sea posible.
3º paso: Aunque este pequeño movimiento puede lograrse en cualquier situación, si lo ejercitas en una posición relajada, sentada o acostada, concentrándote un poco en sentir su efecto en la espalda, la respiración y las vísceras, su alcance será aún mayor. De esta forma podrás comprobar con facilidad como su acción llega hasta el Periné (musculatura de la entrepierna).
El concepto básico en estos métodos es abrir, dejar fluir y permitir que el proceso se haga. No tanto esforzarse y hacer, sino estar concentradas en la atención y la intención.
En Diafreo utilizamos estos métodos como complementarios a un trabajo de estiramiento de las cadenas musculares, de localización de bloqueos y tensiones, y de liberación de sus significados y expresión.
Sin embargo estos procedimientos, que en principio expongo aquí como una medida de urgencia, practicados con constancia, pueden llevar también a un cambio dinámico que se podrá apreciar en la musculatura, en el funcionamiento visceral, en la circulación energética y en la liberación de los sentidos. Y con todo ello tener una percepción menos condicionada de nosotr@s mism@s y de la realidad que nos envuelve.
Estas prácticas pueden resultar útiles también como complemento a cualquier tipo de terapia, bien sea verbal o corporal y en las técnicas de meditación, pues facilitan el acceso a un estado de conciencia más perceptivo.

miércoles, 20 de enero de 2016

HUÉRFANA DE PADRE (o quizá fue antes...)


I

Esperar una llamada, esperar atención,  reconocimiento. Esperar propuestas, miradas, caricias, abrazos.

Conformarte con poco y   recobrar la ilusión.. ¿ahora me verá? Qué me vea! Oh no! ¿Y si me ve de verdad y se da cuenta de que no soy lo suficiente?

Poner ahí la esperanza, la ilusión. Y olvidarte de ti. Y perdonarle todo, porque por fin te ve, y crees que sin su mirada no puedes vivir.

Y la traición del abandono adulto se convierte en una traición interior que repetimos a lo largo de nuestra vida.


II

“Si no sanamos la parte masculina dentro de nosotras mismas, no tendremos una buena relación con los hombres”.

Si no sanamos nuestro “hombre interior” no sanaremos.

Pero ¿cuál es esta parte masculina? Quizá es una parte fuerte que puede cuidarnos y  hacerse cargo, para que no necesitemos ir a buscarlo fuera, llevando esa responsabilidad a nuestros compañeros sentimentales.

Pero también esta es la parte Artemisa, la independiente, que se hace cargo de si misma, toma decisiones aunque pague prenda. Es certera, y amiga de las mujeres.

Es la parte independiente, que no busca, que no está siempre disponible (no está siempre disponible, no está siempre disponible, no está siempre disponible!!)

III

“No agradecer es no saber recibir, y viceversa”

Pero qué difícil agradecer cuando mi niña interior cree que se lo deben! Cómo entro en la exigencia, me pongo cómoda en el abandono, en ese fondo amargo y de rencor, conocido. Es algo denso, mezclado con miedo, algo viejo. Es casi una certeza inamovible, que la quiero vomitar, gritar, escupir.

Que se convierta en rabia.

Quiero darle un puñetazo en la cara a esa figura que desaparece cuando más la necesito, cuando todo va a ser rosa, la vida va a ser bella y comienza o prosigue la felicidad, y entonces, de repente, parece como si el propio miedo a perderla me volviera inútil, no espontánea, como si lo que me dan fuera demasiado para mi.

Entonces él se va, desaparece sin dejar rastro, dejándome en una angustiosa incertidumbre (volverá?).

Y el rosa se vuelve gris. El aire, un medio difícil. Pero lo peor es sentir que hay algo en mí que no está bien, que hice algo mal y por eso desaparecieron.

No me vieron de verdad?
O precisamente me vieron de verdad?

Ahora, ya de adulta, esto es un lastre, no lo quiero ya más en mi vida. Además no es mío, es de mi padre, es de mi madre, no es mío, no lo quiero.

Mis partes femenina y masculina dándose la espalda, mi parte fuerte y la niña herida dándose la espalda.
Yo, buscando defectos en el espejo. Yo, buscándome en la mirada ajena, dando la espalda a mi propia mirada amorosa.
Yo, desoyendo mi propia llamada desesperada de cariño. Yo, desapareciendo cuando todo empieza a estar bien, haciéndome a mi misma lo que me hicieron, abandonándome.
Sin verme, sin reconocerme, sin sentir amor.

Ya empieza a ser hora de que todo esto quede en el pasado.

Soltar lastre, flotar.
Cambiar las hojas, mudar.
Cambiar la piel de la serpiente.
Ver mi nueva piel y verme, reconocerme!
Atenderme, mirar al espejo sin miedo. O mirar con miedo y acogerlo.
Invocar a Artemisa y protegerme.

Expresarme, cuidar a la niña…
Atreverme a sentir un profundo amor y agradecimiento hacia mi, que soy la vida, a la vida, que es todo, a las mujeres, mis hermanas, a los hombres, la tierra, el cielo..

Comienzo a hacerme las paces.

(Y el amor… gracias Xènia, por el huevo de jade!)

                                 Octubre 2013

jueves, 1 de octubre de 2015

CHARLA-TALLER PRESENTACIÓN DIAFREOTERAPIA






¿Hace tiempo que te preguntas, y esto de la Diafreo, qué es?
O te lo han explicado pero no alcanzas a imaginar en qué consiste en realidad, qué se siente o cómo se trabajan las emociones. ¿Es físico? ¿Es emocional? ¿Espiritual? ¡Ven a salir de dudas!

Este espacio es para resolver tus dudas y así poder decidir mejor si es el recurso que te puede ayudar. Y además podrás llevarte alguna propuesta concreta para utilizar en tu vida en momentos de estrés o de estar demasiado en la mente.


La Diafreo es una terapia corporal de integración que trata de unificar las sensaciones corporales, la vida emocional y los pensamientos.
A través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes, trabajos de conciencia corporal precisa y profunda y expresión de las emociones, buscamos deshacer los bloqueos que nos impiden movernos armónicamente y responder ante la vida de una manera efectiva y espontánea.

TRAER ROPA CÓMODA
PARA PODER DISFRUTAR
DE ESTA PRÁCTICA


Precio 10 euros (no dejar de venir por motivos económicos)

IMPRESCINDIBLE RESERVAR PLAZA ya que son limitadas.

carolizquierdo3@gmail.com