jueves, 24 de mayo de 2018

RETIRO DIAFREO Y EMPODERAMIENTO





Conexión Útero-corazón 

Sexualidad, Cuerpo, Emociones. Diafreo. Conciencia del Útero, conexión con el Corazón, Comunicación NoViolenta, Sabiduría de Mujer. Trabajo profundo al origen. 

Este es un retiro para encontrarte a ti misma y conectar con tu autenticidad, sanar tus emociones y tu sexualidad, sentir la relación entre tu corazón y tu útero en todos los planos. 
Aquí podrás encontrar recursos para entenderte, conocerte y liberarte y herramientas que te ayuden en tu vida cotidiana. Buscaremos maneras de deshacer los bloqueos para que puedas abrirte a tu voz interior y así recuperar la unidad y totalidad. Retornando así a una escucha interna de tus ritmos que son los ritmos de la propia Naturaleza.
Y sobre todo, conectar con la capacidad de disfrutar de la Vida.

Haremos un viaje desde la Diafreo, la Comunicación NoViolenta y nuestros cuerpos de Mujer, donde a través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes, liberación de la respiración, trabajos de conciencia corporal precisa y profunda, y expresión de las emociones, buscaremos deshacer los bloqueos que llevamos escritos en el cuerpo por el hecho de ser mujeres, pudiendo así recuperar la conciencia de nuestro corazón, de nuestro útero y la comunicación entre ellos para dejar de estar divididas. 

El programa incluye:

Grupos de Diafreo (apertura Corporal, Emocional y Energética profunda)

Suelo Pélvico y Activación del Útero 

Masaje de Psoas y Útero 

Comunicación NoViolenta para acercarnos a la Sexualidad y a nuestra situación actual

Liberación de los pectorales y masaje Taoísta de los pechos

Expresión Emocional y Baile 

Conexión Útero-Corazón 

Todo ello con acompañamiento amoroso y sostenida por el grupo de Mujeres

Facilita:

Carolina Izquierdo Amaruch 

Maestra y Antropóloga 

Diplomada en Diafreo 

Formada en Mujer Cíclica y Conexión Arquetípica 

En proceso de Certificación en Comunicación NoViolenta 

Acompaño a Mujeres en sus ciclos vitales desde hace 12 años. Trabajo como terapeuta en Diafreo desde hace 10 años.


Organiza: Argia Zarandona Martínez. Inscripciones: 675.60.14.98

lunes, 8 de febrero de 2016

El estrés mata. Tres métodos simples para inhibirlo.

                                                             




Por Malén Cirerol

Los zoólogos parecen tenerlo claro. En el mundo animal, en los mamíferos superiores, cuando un animal pierde su lugar en el sistema jerárquico de la manada, cuando es rechazado, entra en situación de estrés, enferma y muere. No tener un lugar, no poder desarrollar una identidad definida le hace entrar en un estrés interno que le enferma.

Sin embargo, este proceso que para los zoólogos aparece tan claro, cuando se trata de humanos suele comprenderse solamente en el plano teórico. Solemos olvidar que somos animales mamíferos

El estrés enferma, el estrés mata. Mata a fuego lento. Las hormonas y neurotransmisores que se segregan en una situación de estrés, tensan los músculos, dificultando todo tipo de circulación, estimulan el cortex cerebral y el corazón, actúan sobre la función hormonal y condicionan la recarga de nutrientes. Cuando se vuelve crónico, queda poco espacio para la recarga y el sistema de defensa, con el tiempo, se agota. Es un estado que no puede ser mantenido indefinidamente.

Sin embargo l@s human@s, mantenemos ¡tantas y tantas veces! situaciones de estrés durante ¡tanto, y tanto tiempo!… y nos sorprendemos cuando nuestro organismo empieza claramente a dar señales de alarma.

Entonces nos fijamos en el síntoma y estudiamos nuestro cuerpo a trocitos; para así ir mitigando cada uno de sus efectos.

Sin embargo la solución está en abrir los circuitos cerrados, buscar las causas y encontrar la forma de resolverlas o evitarlas.

Pero el proceso puede, a veces, ser difícil y lleva tiempo; sobretodo cuando este estrés es emocional y las causas que lo provocan son difíciles de detectar por una misma; o bien si proviene de mecanismos y condicionamientos aprendidos muy atrás, en la infancia y que, al no ser resueltos, continúan actuando.

Mientras tanto, mientras buscamos sus orígenes, es posible disminuir sus efectos destructivos utilizando simples métodos para cortar la subida del estrés.

Y, aunque nada sustituye la resolución de los problemas, parar la espiral de estrés permite tener la cabeza más lúcida y los sentidos menos embotados, permitiéndonos, así, ver y sentir con más claridad.

Y cuando la subida del estrés provoca síntomas tan omnubilantes como la opresión, las crisis de pánico, las taquicardias etc… puede, en estos momentos, resultar muy importante tener una herramienta de ayuda que sea eficaz y no dependa más que de una misma.
Tres métodos.-

Tres son los métodos de autoayuda que voy a proponer aquí. Pueden utilizarse juntos o por separado, dependiendo de las circunstancias y la facilidad de cada una.
1ª.- La salivación.

De las dos funciones, en balanza, del sistema neurovegetativo, es la simpaticotonía la que predomina durante el estrés. Es la función que prepara nuestro organismo para la defensa o la huída.

La salivación es una función del parasimpático, la otra polaridad de la balanza. Por lo tanto si logramos activar esta función el resultado no es solamente local sino que induce a la balanza neurovegetativa a inclinarse hacia este segundo polo. Éste es el polo de la digestión, de la asimilación de nutrientes, del funcionamiento hormonal. Del relajamiento mental.

La salivación, además, también ayuda a bajar el nivel de acidez del cuerpo que el estrés produce.

Nuestras glándulas salivares están situadas en el fondo de las mejillas aproximadamente debajo de los oídos unas, y debajo del mentón la otra.

Pasos a seguir para activarlas:

1º: visualizar, sentir o imaginar la presencia de estas glándulas.

2º: Intentar relajar esas zonas como si quisieras dejar espacio para que puedan funcionar sin presión y segregar saliva. Las puedes visualizar como si fueran esponjas que van dilatándose y ablandándose. Como si abrieras el paso de una fuente. Relajar la lengua, dejándola ocupar mucho espacio en la boca, te ayudará.

3º: intentar sentir o imaginar saliva fluida en la boca:

Sentirla tapizando el interior de las mejillas.

Envolviendo las encías.

Envolviendo la lengua.

Si has logrado llenar tu boca de saliva fluida, en este momento habrás conseguido invertir la función del sistema neurovegetativo.

El estrés provoca otro tipo de saliva, seca y pegajosa. Por eso, la salivación no debe forzarse. Se consigue mediante el soltar, la apertura, el dejar fluir; lo que requiere una actitud diferente que el obligar, el hacer. Si el intento se convierte en un apremio, provocaremos más bien una saliva simpática.

Nuestra boca debería estar húmeda la mayor parte del día. Aunque no sea la panacea, ayuda a mantenernos en un estado de calma y de claridad y a conservar nuestro organismo en mejor estado de funcionamiento.

Y podemos así, guardar los sistemas de alarma para cuando sean realmente necesarios.

Para much@s, esto implica cambiar una dinámica; porque, sin darse cuenta, muchas personas utilizan el estrés para estimular su cortex cerebral (es una de las funciones del estrés) y poder pensar, así, con más rapidez.

Cuando la hayas practicado durante un corto período, verás como la salivación se estimula cada vez de forma más rápida. Finalmente bastará que pienses en ella. Será entonces cuando resultará fácil utilizar este sistema en los momentos difíciles.

2º.- Canalización energética al Hara.

El Hara es un centro energético situado en el centro de la pelvis, más o menos tres dedos debajo del ombligo.

En muchos métodos de meditación es considerado como centro de estabilidad, serenidad y calma.

Desde un punto de vista energético y según las teorías reichianas es el centro, donde a los tres años aproximadamente, debería anclarse la energía, siguiendo el ritmo de la maduración del sistema nervioso. Esto suele ser así, si, hasta entonces, el desarrollo armonioso no ha sido demasiado perturbado por carencias o traumas.

Desde un punto de vista físico, también es un lugar de equilibrio puesto que aquí se sitúa el centro de gravedad de nuestro cuerpo.

Y, al nivel fisiológico, encontramos en el punto del Hara el centro de la vida: el útero en las mujeres y la próstata en los hombres.

Sin embargo, la tendencia al reflujo de la energía hacia la cabeza, ausentándonos, de alguna forma, de nuestra pelvis, es un mecanismo de defensa muy común. Es una experiencia que casi tod@s hemos vivido, con más o menos frecuencia, más o menos conciencia, en situaciones de estrés, de esfuerzo, o de intensa emoción contenida. Una forma de desconectar de la intensidad de los mensajes que los sentidos nos mandan. Para much@s, es conocida esta sensación de presión o calor en la cabeza o en el cuello, e incluso la pérdida de la conciencia de la presencia del resto del cuerpo.

Y, esta tendencia que es visible en una lectura corporal, para algun@s se ha convertido en algo estructural, en un hábito defensivo tan habitual que ya no se reconoce. Por esto, al disminuir la presión del interior del cráneo, puede producirse, a veces, una sensación de mareo debida a la descompresión.

Una forma de bajar esta tensión, de redistribuir esta presión, que se intensifica en las situaciones de estrés, será aprender un sistema que nos ayude a buscar, de nuevo, la bajada del movimiento energético hacia la pelvis.

Lo que llamo la respiración en el Hara es uno de ellos.

Aunque se puede utilizar estando en cualquier posición, en cualquier situación, para el aprendizaje, será mejor buscar una posición en la que puedas estar relajad@: sentad@ o acostad@.

1º paso: llevar la conciencia hacia la percepción de la presencia de la pelvis (nalgas, vientre, caderas, genitales, ano, órganos). Será más fácil percibirla en el momento de la espiración, porque es el momento de mayor sensibilidad.

2º paso: visualizar, imaginar, en el interior de la pelvis, y de izquierda a derecha, de una cadera a la otra, algo parecido a un muelle o un acordeón.

3º paso: respirar imaginando, al revés de lo que espontáneamente surgiría, que este muelle o acordeón se abre y se expande hacia los lados en la espiración (salida del aire), y se recoge de nuevo hacia el centro en la inspiración (entrada del aire). Cuanto más prolongados y menos forzados, sean los movimientos inspiratorio y espiratorio, más eficaz será.

Este movimiento reproduce el movimiento de expansión–contracción de la energía. No es tanto un movimiento muscular, sino más bien un movimiento energético, poco visible desde afuera.

Si el estrés es tan intenso, que no permite ninguna concentración, sirve también simplemente imaginarlo, y, aún, inducirlo, si ya se ha practicado, reproduciéndolo con las manos sobre el vientre.

3.- Apertura del punto vago.-

Este punto, que he llamado el Punto Vago, está situado en su localización más externa en lo que se llama la fosa supra- esternal y que es el hueco que podemos tocar cuando termina el hueso del esternón, en la parte anterior del tórax, antes de empezar el cuello.

Este punto, que por su situación está en relación con músculos, vasos y nervios muy importantes, tiene la particularidad que al abrirse y soltarse tiene repercusiones en casi todo el organismo. El que esta zona esté más o menos hundida, con más o menos tensión interna, interesa a casi todas las funciones del cuerpo.

Uno de los efectos logrados, al soltar el exceso de tensión en esta zona, es la relajación de un músculo profundo llamado Constrictor Faríngeo, y la liberación de la presión sobre los troncos de dos nervios muy importantes a la hora de disminuir los efectos del estrés: el largísimo nervio neurovegetativo, el Vago, que inerva las vísceras y el Nervio Frénico que inerva el diafragma.

Lograr soltar la tensión en esta zona puede producir unos efectos muy importantes como, entre otros, liberar la respiración y a la vez cambiar la polaridad del neurovegetativo sobre las vísceras. Oponiendo la función vagotónica (de recarga y relajación) a la simpaticotónica (de defensa y acción).

Y, hay una forma relativamente simple de conseguirlo.

1º paso: buscar el hueco supraesternal. Colocar en él la yema de un dedo.

2º paso: en la espiración, empujar suavemente la yema del dedo con los músculos del interior de la fosa supraesternal.

Este pequeño movimiento debe ser muy local y hacerse con la menos fuerza posible; más bien con la concentración y la conciencia. Debemos sentir que se activa un pequeño músculo que está bajo el dedo. Sin que participen en este movimiento los músculos de la cara, de la nuca o de los hombros. Se trata de una apertura, no de un esfuerzo. Aunque, en caso de estrés acentuado se hace, de inicio, de la forma que sea posible.

3º paso: Aunque este pequeño movimiento puede lograrse en cualquier situación, si lo ejercitas en una posición relajada, sentada o acostada, concentrándote un poco en sentir su efecto en la espalda, la respiración y las vísceras, su alcance será aún mayor. De esta forma podrás comprobar con facilidad como su acción llega hasta el Periné (musculatura de la entrepierna).

El concepto básico en estos métodos es abrir, dejar fluir y permitir que el proceso se haga. No tanto esforzarse y hacer, sino estar concentradas en la atención y la intención.

En Diafreo utilizamos estos métodos como complementarios a un trabajo de estiramiento de las cadenas musculares, de localización de bloqueos y tensiones, y de liberación de sus significados y expresión.

Sin embargo estos procedimientos, que en principio expongo aquí como una medida de urgencia, practicados con constancia, pueden llevar también a un cambio dinámico que se podrá apreciar en la musculatura, en el funcionamiento visceral, en la circulación energética y en la liberación de los sentidos. Y con todo ello tener una percepción menos condicionada de nosotr@s mism@s y de la realidad que nos envuelve.

Estas prácticas pueden resultar útiles también como complemento a cualquier tipo de terapia, bien sea verbal o corporal y en las técnicas de meditación, pues facilitan el acceso a un estado de conciencia más perceptivo.

miércoles, 20 de enero de 2016

HUÉRFANA DE PADRE (o quizá fue antes...)


I

Esperar una llamada, esperar atención,  reconocimiento. Esperar propuestas, miradas, caricias, abrazos.

Conformarte con poco y   recobrar la ilusión.. ¿ahora me verá? Qué me vea! Oh no! ¿Y si me ve de verdad y se da cuenta de que no soy lo suficiente?

Poner ahí la esperanza, la ilusión. Y olvidarte de ti. Y perdonarle todo, porque por fin te ve, y crees que sin su mirada no puedes vivir.

Y la traición del abandono adulto se convierte en una traición interior que repetimos a lo largo de nuestra vida.


II

“Si no sanamos la parte masculina dentro de nosotras mismas, no tendremos una buena relación con los hombres”.

Si no sanamos nuestro “hombre interior” no sanaremos.

Pero ¿cuál es esta parte masculina? Quizá es una parte fuerte que puede cuidarnos y  hacerse cargo, para que no necesitemos ir a buscarlo fuera, llevando esa responsabilidad a nuestros compañeros sentimentales.

Pero también esta es la parte Artemisa, la independiente, que se hace cargo de si misma, toma decisiones aunque pague prenda. Es certera, y amiga de las mujeres.

Es la parte independiente, que no busca, que no está siempre disponible (no está siempre disponible, no está siempre disponible, no está siempre disponible!!)

III

“No agradecer es no saber recibir, y viceversa”

Pero qué difícil agradecer cuando mi niña interior cree que se lo deben! Cómo entro en la exigencia, me pongo cómoda en el abandono, en ese fondo amargo y de rencor, conocido. Es algo denso, mezclado con miedo, algo viejo. Es casi una certeza inamovible, que la quiero vomitar, gritar, escupir.

Que se convierta en rabia.

Quiero darle un puñetazo en la cara a esa figura que desaparece cuando más la necesito, cuando todo va a ser rosa, la vida va a ser bella y comienza o prosigue la felicidad, y entonces, de repente, parece como si el propio miedo a perderla me volviera inútil, no espontánea, como si lo que me dan fuera demasiado para mi.

Entonces él se va, desaparece sin dejar rastro, dejándome en una angustiosa incertidumbre (volverá?).

Y el rosa se vuelve gris. El aire, un medio difícil. Pero lo peor es sentir que hay algo en mí que no está bien, que hice algo mal y por eso desaparecieron.

No me vieron de verdad?
O precisamente me vieron de verdad?

Ahora, ya de adulta, esto es un lastre, no lo quiero ya más en mi vida. Además no es mío, es de mi padre, es de mi madre, no es mío, no lo quiero.

Mis partes femenina y masculina dándose la espalda, mi parte fuerte y la niña herida dándose la espalda.
Yo, buscando defectos en el espejo. Yo, buscándome en la mirada ajena, dando la espalda a mi propia mirada amorosa.
Yo, desoyendo mi propia llamada desesperada de cariño. Yo, desapareciendo cuando todo empieza a estar bien, haciéndome a mi misma lo que me hicieron, abandonándome.
Sin verme, sin reconocerme, sin sentir amor.

Ya empieza a ser hora de que todo esto quede en el pasado.

Soltar lastre, flotar.
Cambiar las hojas, mudar.
Cambiar la piel de la serpiente.
Ver mi nueva piel y verme, reconocerme!
Atenderme, mirar al espejo sin miedo. O mirar con miedo y acogerlo.
Invocar a Artemisa y protegerme.

Expresarme, cuidar a la niña…
Atreverme a sentir un profundo amor y agradecimiento hacia mi, que soy la vida, a la vida, que es todo, a las mujeres, mis hermanas, a los hombres, la tierra, el cielo..

Comienzo a hacerme las paces.

(Y el amor… gracias Xènia, por el huevo de jade!)

                                 Octubre 2013

jueves, 1 de octubre de 2015

CHARLA-TALLER PRESENTACIÓN DIAFREOTERAPIA






¿Hace tiempo que te preguntas, y esto de la Diafreo, qué es?
O te lo han explicado pero no alcanzas a imaginar en qué consiste en realidad, qué se siente o cómo se trabajan las emociones. ¿Es físico? ¿Es emocional? ¿Espiritual? ¡Ven a salir de dudas!

Este espacio es para resolver tus dudas y así poder decidir mejor si es el recurso que te puede ayudar. Y además podrás llevarte alguna propuesta concreta para utilizar en tu vida en momentos de estrés o de estar demasiado en la mente.


La Diafreo es una terapia corporal de integración que trata de unificar las sensaciones corporales, la vida emocional y los pensamientos.
A través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes, trabajos de conciencia corporal precisa y profunda y expresión de las emociones, buscamos deshacer los bloqueos que nos impiden movernos armónicamente y responder ante la vida de una manera efectiva y espontánea.

TRAER ROPA CÓMODA
PARA PODER DISFRUTAR
DE ESTA PRÁCTICA


Precio 10 euros (no dejar de venir por motivos económicos)

IMPRESCINDIBLE RESERVAR PLAZA ya que son limitadas.

carolizquierdo3@gmail.com

lunes, 3 de agosto de 2015

DIAFREO EN GRANADA. Enero 2016




De nuevo vuelvo a Granada en Enero para ofrecer mensualmente sesiones individuales y un grupo de diafreo.

30 de Enero GRUPO DE DIAFREO.
Ven a conocer este método.



Para que tengas un espacio de re-ecuentro contigo mism@ y donde poder soltar las tensiones acumuladas durante el mes.

La Diafreo nos ayuda a encontrar un equilibrio entre lo que pensamos, sentimos y expresamos.

A través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes, trabajos de conciencia corporal precisa y profunda y expresión de las emociones, buscamos deshacer los bloqueos que nos impiden movernos armónicamente y responder ante la vida de una manera efectiva y espontánea.

​ La Diafreo se basa en los principios de fisiología muscular de la fisioterapeuta Françoise Mézières y en la psicología de Wilhem Reich, Alexander Lowen y Carl Rogers​. Todo ello integrado maravillosamente por Malén Cirerol en este método que nos ayuda a sentirnos conectadas.



Las plazas son limitadas. Es muy importante reservar plaza. Para ello, contáctame y te indicaré como hacerlo.
carolizquierdo3@gmail.com
691185347

              Abrazos sanadores para tod@s.






jueves, 9 de julio de 2015

DIAFREOTERAPIA Y EMPODERAMIENTO PARA MUJERES. VACACIONES TERAPÉUTICAS




DIAFREOTERAPIA Y EMPODERAMIENTO PARA MUJERES

Te presentamos un retiro para conectar con tus ciclos, con tu cuerpo de mujer, tu sexualidad y tus emociones. Para encontrar recursos de expresión atendiendo a la realidad de que somos cambiantes y únicas.

A través de la Diafreo podrás conectar profundamente con tu cuerpo, ya que este maravilloso método ayuda a liberar la respiracón espontánea, a atravesar dolores físicos y emocionales, a abrirte a nuevas posibilidades de expresión y cambio, a devolver tu cuerpo al eje y habitar tu espacio interno.

Nuestros cuerpo y por ende nuestra pelvis y genitales se encuentran a menudo atrofiados y desconectados de la conciencia, y esto también nos impide sentirnos enteras, como resultado de las tensiones crónicas de los músculos los cuales tensamos desde pequeñas para no sentir o para aislar informaciones conflictivas. Estas tensiones condicionan la forma corporal, la irrigación sanguínea, el sistema nervioso y la respuesta hormonal, así como la autopercepción y la predisposición a ABANDONARNOS AL PLACER. También estas tensiones, acompañadas de la educación y la socialización, nos alejan de la percepción de que somos cíclicas como las estaciones y de que no podemos exigirnos siempre estar estupendas, ya que estamos estupendas en cualquier fase.

Este retiro, dirigido a mujeres, con o sin menstruación, embarazadas (más de 3 meses) o no, con útero o sin él, pretende a través de la diafreo y de propuestas complementarias, aliviar las tensiones profundas y conectar con las emociones encerradas, dandoles una expresión en el presente que nos ayude a cambiar el circuito aprendido y a conectar con nuestras necesidades y deseos y expresarlos.

A través de estiramientos de las cadenas musculares, automasajes y contacto, visualizaciones, propuestas de CNV (Comunicación No Violenta) y trabajo con los arquetipos nos iremos aproximando a nuestra sexualidad y nuestro ser más profundo.

Estarás acompañada en todo momento por dos terapeutas de Diafreo experimentadas, que además te propondrán cada una según su experiencia, diferentes recursos que te guiarán hacia el Empoderamiento y la conexión con tu ser más auténtico.



Carol Izquierdo:



Con propuestas energéticas del Tao de la Mujer, recuperando el sentido antropológico del ritual y de los círculos de Mujeres, te propongo ir a conectar con la energía profunda del arquetipo de cada fase menstrual y el aspecto de ti misma que representa, para poderte permitir ser tu en todas las facetas de la vida.

Elena Benítez:

 
A través de la conexión con tu cuerpo y como vives cada etapa de tu ciclo femenino te propongo utilizar las herramientas de la Comunicación NoViolenta para sacar el mejor provecho de tu expresión.
Miranda Gray (autora de Luna Roja) le llama a nuestra fase de ovulación "fase expresiva". Es cuando estamos mas conectadas con la empatía y esto favorece la comunicación con los demás. Esto no quiere decir que no nos podamos expresar en las demás fases, sí puede ser enriquecedor conocer y así gestionar las posibilidades expresivas de cada etapa.


En Hotel Humaina, Montes de Málaga.
Del 7 al 9 de Agosto. 

Para apuntarte o saber más contáctanos.

carolizquierdo3@gmail.com
elenadiafreo@gmail.com